LA SALUD PÚBLICA BAJO ATAQUE
Por Juan Carlos Lopaczuk
(Profesor de Historia y Periodista)
Los despidos y el vaciamiento de áreas públicas de salud se agudizan cada día más.
El hospital Laura Bonaparte ha sido y sigue siendo uno de los emblemas del tratamiento de la salud mental de nuestro país. Durante el segundo semestre del pasado año viene siendo blanco de ataques reiterados por parte de la administración nacional. En el primer intento de cierre se suspendieron las guardias médicas y se finalizaron repentinamente cientos de contratos de trabajadores y trabajadoras, así como del personal médico del nosocomio. Una pueblada en defensa y un acampe de los laburantes logró frenar la movida vaciadora en el 2024.
Desde que se inició este proceso de ``libertad´´, el Hospital Posadas también ha sufrido los embates. Durante el primer año libertario, centenares de empleados y empleadas fueron despedidos, sin importar especialización, ni esencialidad. Las marchas y las resistencias se hicieron sentir con jornadas de defensa del Posadas y sus trabajadores/as continúan intentando visibilizar sus reclamos en cuanta conglomeración o juntada surja en el conurbano. El Posadas se auto defiende y continúa su resistencia permanente y valorable.
El hospital Laura Bonaparte debe su nombre a una psicóloga, quien se encargo del área de la salud mental en sus años de trabajo en los 70´, y que se puso al hombro la lucha contra este flagelo en los barrios más humildes. Convirtiéndose así en una referente de ayuda social para con los más débiles. Además, Bonaparte fue ``Madre de Plaza de Mayo´´, consecuencia de que la última dictadura cívico-militar secuestro y desapareció a sus tres hijos y a su esposo.
En este recién iniciado año la salud pública vuelve a ser objetivo de ajuste. El Hospital Bonaparte sufrió decenas de despidos y el Hospital Posadas también. Las direcciones nacionales de lucha contra la tuberculosis y la lepra fueron cerradas por el ejecutivo libertario. El Incucai, instituto encargado de la promoción y realización de la donación de órganos en nuestro país, también esta sujeto al cruel ajuste del gobierno nacional. El área de seguimiento de trasplantados fue vaciada, y va en camino a desaparecer. Para sumar, la justicia ordenó al ejecutivo el reintegro de los medicamentos oncológicos a pacientes terminales de cáncer. Los libertarios apelaron la resolución. Consecuencia de ello 65 argentinos y argentinas han fallecido debido a esta injusta y asesina medida de ajuste hasta estos primeros días de enero del 2025.
El ataque a la salud pública no es otra cosa que la profundización del modelo de desigualdad que plantean desde la toma de decisiones de la nación. Las víctimas son siempre los desposeídos y pobres que sobreviven como pueden a este brutal ajuste y quita de derechos sociales. Las consecuencias de estas injusticias seguirán vigentes por un largo tiempo en nuestra patria. La resistencia esta en marcha y las víctimas de este flagelo se defienden como pueden. Este año habrá elecciones legislativas y será momento de plantar cara a este terrible y cruel modelo.




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